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La verdad que no quieres ver

Serie: ¿Cómo amar bien a una mujer?
7 de abril de 2026 por
ALEXANDRA BOBOC
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Esa traición silenciosa que te permites cada día abre la puerta a la comodidad perversa de quedarse.

Hay hombres que no te aman bien por una razón que te va a doler en el alma escuchar. En el fondo de su corazón, ellos saben perfectamente que no eres "su mujer". Te quieren como se quiere a un refugio barato en tiempos de tempestad, pero nunca como al destino final de su vida.

Te retienen. Ocupan tu cama, tus domingos y tu energía vital para no tener que enfrentarse al frío de su propia soledad. Esperan con el ojo puesto en la puerta a que aparezca algo que les excite más que tu entrega absoluta.

Es una forma de egoísmo que roza lo criminal. Él sabe que no tiene intención de construir un hogar contigo, pero le aterra que tú encuentres el tuyo en otra parte. Por eso te mantiene en pausa: dándote las sobras justas para que no te mueras de hambre, pero negándote siempre el banquete de un compromiso real.


Un hombre sin dirección no es un hombre perdido. Es un hombre que te está robando el tiempo a manos armadas.


Usa tu alma como marcador de posición. Guarda su sitio en tu cama sin la menor intención de escribir tu nombre en el siguiente capítulo de su vida. Y esa es la raíz verdadera de esa tristeza que te devora cada mañana.

Tu instinto lo sabe. Sabe que estás siendo tratada como una opción temporal en un contrato que tú firmaste con el corazón abierto.

No hay nada más devastador que darte cuenta de que has sido el puente hacia el futuro de alguien que no tiene ninguna intención de llevarte consigo cuando cruce al otro lado. Has sido su andamio.


Y los andamios se tiran a la basura en cuanto la obra termina.


Lo peor es que tú lo sentiste desde el principio. No te rompió él. Te rompió la espera de un futuro que él nunca planeó contigo.


Con mucho amor,
Tu cita de los martes — Alexandra




ALEXANDRA BOBOC 7 de abril de 2026
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